Publicado el

Pensar la pandemia en clave peronista

Perón CICCUS pandemia

Para Perón en la Comunidad Organizada, la filosofía recupera su misión pedagógica, porque halla su nobleza en la síntesis en un “iluminar”, en un llevar al campo visible formas y objetos antes inadvertidos y, sobre todo, relaciones. Relaciones directas del hombre con su principio, con sus fines, con sus semejantes y con sus realidades mediatas (CO II)

Por ello, el objetivo de esta reflexión es procesar algunas categorías y conceptos que permitan leer la cuestión de la pandemia situados en la doctrina peronista

Es el texto de la Comunidad Organizada, Perón reflexiona sobre las relaciones del hombre y con las cosas, con los otros hombres, con los valores que construyen la política.  

La aparición del homo economicus en la Modernidad exaltan el individualismo y el egoísmo como virtud, Perón expresa su crítica al egoísmo: forjó la lucha de clases e inspiró los más encendidos anatemas del materialismo, es al mismo tiempo sujeto último del proceder ético. Corresponde seguramente una actitud ante esa disposición cerrada que produce la sobreestimación de los intereses propios. La enunciación de tal cosa corresponde en la Historia a una sangrienta y dura evolución, cuyo fin no podemos decir que se haya alcanzado aún…el egoísmo estaba destinado, acaso por designio providencial, a transformarse en motor de una agitada edad humana…combatir el egoísmo no supone una actitud armada frente al vicio, sino más bien una actitud positiva destinada a fortalecer las virtudes contrarias, a sustituirlo por una amplia y generosa visión ética. (CO, XI)

Esta profunda y amplia crítica al egoísmo es donde nos permite repasar nuestra actual situación nacional e internacional

La sobreestimación de los intereses propios se ve claramente en las críticas a la cuarentena: “no pueden limitar mi libertad”, “me impiden conocer a mi sobrinita recién nacida”, “hace muchos días que no puedo tener relaciones sexuales”, etc., ridículos argumentos que esconden, desde un sentido común, un profundo egoísmo que es la negación del otro como prójimo

El egoísmo estaba destinado y (sigue estando) a transformarse en motor de una agitada edad humana, y fue motor, mi General para llegar a este siglo XXI cargado de desigualdades y que este agitado momento de la pandemia muestra su peor rostro, La violación, por ejemplo, del derecho humano al agua potable que se carga miles de muertos e infectados…

   Combatir el egoísmo no supone una actitud armada frente al vicio, sino más bien una actitud positiva destinada a fortalecer las virtudes contrarias, a sustituirlo por una amplia y generosa visión ética

La actitud positiva de combate al egoísmo se expresa en los científicos de buscar y encontrar respuestas a las urgencias de cuidado que en la Patria se llama soberanía tecnológica, con una generosa virtud ética y política.

Ese sentido último de la ética consiste en la corrección del egoísmo va a permitir abrir las posibilidades hacer justicia incluyendo a mayores sectores de la comunidad: que en la doctrina se llama justicia social                   .

Y entonces desde esta perspectiva: el progreso está en absoluta relación de dependencia con el grado ético alcanzado, establece la moral de las leyes y puede interpretarlas sabiamente. (CO, X)

Esta es otra puesta en valor de la proporción vertical y horizontal del individuo que sostiene Perón en la Comunidad Organizada pues la participación del individuo en el movimiento social refleja la construcción del yo en el nosotros en la vida en común, en el camino hacia la concreción de una dignidad en continuo forcejeo y una vocación indeclinable hacia formas superiores de vida. (CO XIV)

Esa participación que es la construcción del yo en el nosotros, es sustancial y urgente en esta emergencia, ya que sólo cuidándonos protegemos al otro, a la comunidad. En esto va el combate contra el egoísmo, resolver la ecuación individuo-comunidad y se necesitan nuevas categorías para incorporar a mayor cantidad de personas sentirse parte de una comunidad que se organiza en formas superiores de vida

Es en este presente, hoy, llevar adelante estas prácticas que convoca a quienes sufren por los muertos, los enfermos, los hambrientos, desde cada lugar de pertenencia con serenidad y firmeza, sin desmayos.

Cristina Campagna 19/06/2020

Publicado el

Ensayo sobre la prudencia mediática

ciccus

Hace rato que el campo de batalla fue redefinido por los teóricos de la guerra, lejos de ser la calle arena – irremplazable – de la lucha política, la mente de nuestros pueblos pasó a ser el terreno a conquistar. Nada nuevo bajo el sol. O si? En el teatro de operaciones, los estados imperialistas y la banca internacional serían los generales, los medios hegemónicos serían las usinas desde donde salen los mensajes y los cagatintas, los agentes que reelaboran y digieren los relatos para que lleguen masticados a las audiencias, que según creen, son pasivas. En esta pandemia, donde confinados a la cuarentena y pasando muchas horas frente a una pantalla, somos pichones listos para que jueguen al tiro al blanco. Así, todo producto de actualidad se vuelve terreno fértil para bajar su línea y picar con la discordia la moral del pueblo argentino.

Por Omar Zanarini*

Con las coordenadas claras, los profetas del odio saben dónde apuntar. Ya no son discursos electorales los que animan a los representantes del colonialismo, bregando por el Estado neoliberal que supieron construir. Y tampoco elaboran mensajes directivos que apuntalen el “lawfare“, o la guerra judicial, contra Cristina. (Es que el triunfo de la fórmula Fernández-Fernández, se llevó puesto al “big data” y a la “posverdad“. Decía el general que no hay nada más ideológico que el bolsillo y cuando la gente se da cuenta de ello, se empareja con el pueblo y vota en defensa propia).

Hoy los discursos van dirigidos a hacer fracasar el esfuerzo nacional de la guerra contra la pandemia y de minar toda iniciativa para avanzar en la recuperación de la tierra arrasada que la administración colonial de Mauricio Macri nos legó. Y es que en la Sociedad de la información, la vertiginosidad con la que circulan los mensajes abre la puerta a que los mecanismos se simplifiquen, se amplifiquen y lleguen más rápido los relatos. El gobierno atento  anticipó la maniobra y no dudó en poner sobre la mesa un concepto que permite dar cuenta de la ofensiva ideológica de la antipatria: INFODEMIA.

Infodemia: la guerra que busca generar miedo y a desmoralizar

Estamos atravesando sin duda un momento en donde los niveles de mediatización alcanzan picos de exposición de las audiencias. No es de asombrarse, la cuarentena llevó a que se trabaje desde casa, o mejor dicho, que todas las rutinas que otrora se realizaban puertas afuera, terminen realizándose frente a una pantalla. Y esto es un dato que no se les escapa a quienes, en su esfuerzo diario, conspiran contra la felicidad del pueblo.

Conocen los mecanismos mediáticos de construcción de sentido, de consensos y de elaboración de imaginarios sociales. En ese esfuerzo persisten con la clara intención de reinscribir en una correlación de fuerzas la idea que siguen siendo los que validan los procesos. En esa validación pretenden producir los efectos que lleve al conjunto del pueblo a confrontar con el esfuerzo nacional del aislamiento social. Pero los pueblos no se suicidan.

Las mediciones públicas que se realizaron en torno a cómo el gobierno de Alberto Fernández viene conduciendo la “guerra” contra el COVID19, lo posiciona con más de un 80% de imagen positiva.

No hay nada nuevo a la hora de operar. Los mensajes que construyen son claros. Apuntan a poner lo emotivo por sobre la información racional y veraz. No les interesa más que generar coordenadas discursivas para que aquellos que ya cargan con el prejuicio antipopulista tengan de donde sacar argumentos para insuflar de ira su propio odio.

Lo que parece el simple ejercicio de una empresa periodística, no es más que la sabia organización de la ignorancia, del miedo y la desmoralización del pueblo en un bombardeo constante de desinformación, que apunta a controlar las mentes y los corazones de los incautos. Así hablaron de la falta de sensibilidad del gobierno con “los jubilados”, de la opresión del Estado en “Villa Azul”, y la cruzada “anticuarentena” también fue sazonada con esa intención. 

Cuarta generación y quinta a fondo

La idea de “guerra silenciosa” contra un “enemigo invisible”, como definió el presidente Alberto Fernández a la pelea contra el COVID19, bien puede asimilarse a la idea de Guerra de Cuarta Generación y con ella la estrategia de quienes se valen de ella para inocular deseos y temores para agitar el malestar .

En este sentido, el concepto de INFODEMIA nos sirve para caracterizar ésta etapa de la ofensiva ideológica que responde tangencialmente a los sectores del poder financiero internacional a fin de condicionar al gobierno de Alberto Fernández. No sea cosa de que se asuma plenamente peronista (atiéndase la ironía).

La agitprop en ese sentido está a la orden del día. Y los medios hegemónicos mantienen su línea de masas intacta: mantener la grieta hasta en momentos en donde la patria está en peligro, y en esa línea dura agitan la idea, odiosa, de INFECTADURA.

Viviremos y venceremos

Las comparaciones odiosas con la República Bolivariana de Venezuela no son nuevas. Ya desde antes de la derrota electoral del 2015 (que abrió la puerta a una restauración oligárquica exprés), la estrategia de romper con la unidad latinoamericana mediante la ofensiva del “Lawfare”, fue armando retóricas de deslegitimación de los procesos populares mediante la instalación de la idea que en el país del comandante Chavez se vive una dictadura. De allí, toda comparación con la república hermana, tiende a generar en el imaginario la idea que vamos rumbo a ese mismo destino que construyeron desde la usinas mediáticas.

Lo que buscan es generar el efecto de que todo lo que exprese intervención estatal debe quedar marginado, combatido y derrotado, cosa que no haya malos ejemplos que pueda perturbar los intereses de las grandes corporaciones y los Estados imperialistas. Ellos que ponderan la ganancia por sobre el mercado, son los únicos que pueden valerse de los Estados para intervenir con normativas propuestas por sus personeros para seguir liquidando las naciones.  Y en consecuencia actúan.

Son varias las operaciones mediáticas que dan cuenta del mecanismo descripto. Una de las intervenciones más potentes del presidente Alberto Fernández  fue durante el anuncio de la cuarentena, donde dejó en claro cuál sería la posición del gobierno nacional ante la falsa disyuntiva que desde las grandes usinas mediáticas pretendían instalar como dilema: la vida de los argentinos y argentinas o el mercado y sus personeros. El jefe de Estado fue contundente en su respuesta: “Si el dilema es la economía o la vida, yo elijo la vida. Después veremos cómo ordenar la economía”. A lo que vale responder: “Viviremos y Venceremos”.

De las tareas burguesas a la comunidad organizada.

La respuesta mediática y de uno de los representantes del establishment no tardó en llegar. Al día siguiente uno de los empresarios de mayor incidencia en las finanzas locales actuó y habilitó la primera ofensiva política contra el gobierno: Paolo Rocca, respondió despidiendo a más de 1400 trabajadores de Techint. Desde ese momento, los medios hegemónicos rompieron la tregua con el gobierno, si es que alguna vez hubo una, y allí se resolvieron con su ofensiva. Argentina retomaba su senda a convertirse en Venezuela.

El otro hito es más reciente y las analogías con el país hermano adquirieron otra connotación.: el anuncio de intervenir y expropiar a Vicentin, una de las empresas cerealeras más importantes del mundo, que aprovechando su vínculo estrecho con la clase en el poder durante el gobierno de Mauricio Macri, se hizo de más de 300 millones de dólares del Banco Central para luego fugarla y posteriormente declarar su quiebra.

Si con el solo hecho de ser un gobierno peronista y haber puesto la vida de nuestros compatriotas por sobre el mercado, emulaba la senda de Chavez,  ahora que anunciaba la intervención y EXPROPIACIÓN de Vicentina, pasaba a convertirse en un gobierno comunista.

Construcción mediática y de los sectores de la oposición que ponen en escena un relato que solo hace daño y no se condice con el apoyo que concitó dicha medida. Salvo sectores vinculados a Clarin y a la Sociedad Rural, se expresaron en contra. Como señala Gabriel Fernández, en una reciente nota publicada en La Señal: “El respaldo a la decisión oficial de intervenir y promover la expropiación de Vicentin surgió de todas las centrales sindicales y sociales, de la CGE, la CGI, las distintas asociaciones pymes, las cooperativas, pero también una parte de la UIA y hasta la misma Federación Agraria Argentina, entre otros protagonistas de la vida económica nacional”.

A por ellos

La ofensiva es clara y claro es el mecanismo por el cual los sectores enemigos de los intereses populares desmoralizan y desgastan.

Desmoralizar, decía Jauretche, es el arte de nuestros enemigos, porque saben que los pueblos tristes no vencen.  Es preciso, entonces, estar atentos y prudentes para no volverse permeables a los discursos mediáticos con los que nos bombardean. Apagar la tele es una buena opción, encender medios populares tiene que ser el reflejo.  Y luchar siempre, siempre, con alegría!

*periodista Radio Gráfica – Lic. en Comunicación Social (UBA)